La Ciudad Autónoma de Melilla debe cumplir con su obligación de permitir el empadronamiento de las personas que habitan en el municipio, independientemente del tipo de inmueble y de su situación documental

La Ciudad Autónoma de Melilla debe cumplir con su obligación de permitir el empadronamiento de las personas que habitan en el municipio, independientemente del tipo de inmueble y de su situación documental

La Ciudad Autónoma de Melilla debe cumplir con su obligación de permitir el empadronamiento de las personas que habitan en el municipio, independientemente del tipo de inmueble y de su situación documental

Hace poco más de un año, el Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, recordaba a la Ciudad Autónoma de Melilla su obligación de permitir el empadronamiento de cualquier persona que residiera de forma habitual en la localidad, sin tener en cuenta el tipo de vivienda y la situación documental, en referencia especialmente a los ciudadanos marroquíes de las regiones colindantes que disponen del documento que les permite acceder a la ciudad sin necesidad de hacerlo mediante pasaporte o visado.

En Podemos Melilla tenemos constancia de que en la actualidad siguen habiendo decenas de familias que no han podido empadronarse por trabas administrativas, lo que a su vez les ha impedido acceder a diferentes servicios y derechos como lo son la Educación y la Sanidad, así como una vivienda digna o las ayudas para ello.

El mismo Defensor del Pueblo ya indicaba hace un año que la inscripción en el padrón municipal es obligatoria para todos los residentes y recordaba que el gobierno local recibía una asignación económica en función de los habitantes empadronados. Marugán es conciso: los Ayuntamientos incorporarán al padrón a los extranjeros que tengan su domicilio habitual en el municipio y mantendrán actualizada la información relativa a los mismos, sin que conste ninguna referencia a la exigencia de visado, permiso de residencia o cualquier otro instrumento propio de extranjería.

Por otro lado, la denegación del empadronamiento por ausencia de título de propiedad o arrendamiento no es válida, dado que no es competencia de la Administración Pública juzgar estas cuestiones. Por ello, la Administración debe dar validez a otros documentos que acrediten esta residencia como lo son las facturas correspondientes a suministros (luz, agua, gas…) o comprobar la residencia de estas personas mediante la inspección de los servicios locales o de la Policía Local.

Un año después de todas estas consideraciones, la Ciudad sigue ignorando la situación de decenas de personas, de familias con niños y niñas a su cargo, que no pueden acceder a ayudas, servicios y derechos básicos por el incumplimiento de la Administración Local de un trámite tan sencillo como es el padrón municipal. Desde Podemos Melilla solicitamos a la Ciudad que deje de discriminar a estas personas y trabaje por ellas, como residentes que son, que pagan impuestos, a pesar de que después no pueden acceder a al derecho a la educación o a la sanidad por su ausencia en el padrón.

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